Contadores o repartidores de costes: qué debe revisar una comunidad antes de 2027

Si una comunidad ya tenía contadores o repartidores de costes antes de la entrada en vigor del Real Decreto 736/2020 y esos equipos no permiten lectura remota, debe revisar su adaptación o sustitución antes del 1 de enero de 2027. La fecha no es una prórroga general para edificios que todavía carecen de individualización: los plazos iniciales para solicitar el presupuesto reglamentario terminaron entre 2021 y 2022, según el edificio y la zona climática.

La primera decisión tampoco consiste en elegir el dispositivo más barato. En una instalación con un único punto de entrada y salida por vivienda suele corresponder un contador de energía térmica. En muchas redes antiguas por columnas, donde distintos radiadores de una vivienda reciben agua desde montantes diferentes, se recurre a repartidores en cada radiador. Antes de contratar, hay que comprobar el trazado, la regulación, la telelectura, el reparto de gastos y la posibilidad de cambiar de proveedor.

Técnico de Climatermia comprobando un repartidor de costes de calefacción en un radiador de Madrid
La individualización exige medir y también permitir que el usuario regule su consumo. Imagen corporativa ilustrativa generada con IA; no representa una intervención real de Climatermia.

Qué significa realmente la fecha del 1 de enero de 2027

El artículo 6 del Real Decreto 736/2020 distingue dos situaciones. Los sistemas instalados desde su entrada en vigor deben disponer de lectura remota. Los que ya estaban instalados entonces deben permitirla o ser sustituidos por otros que sí la permitan antes del 1 de enero de 2027.

Por tanto, una comunidad debe identificar en cuál de estos escenarios se encuentra:

Situación del edificioQué debe revisarConclusión práctica
Equipos anteriores a agosto de 2020 sin lectura remotaSi pueden adaptarse o deben sustituirsePlanificar la actuación antes del 1 de enero de 2027
Equipos instalados desde agosto de 2020Que el contrato y el sistema incluyen telelectura efectivaLa lectura remota ya debía formar parte de la solución
Edificio obligado que aún no tiene individualizaciónAplicabilidad, presupuesto reglamentario y documentaciónNo debe interpretar 2027 como una ampliación del plazo inicial
Instalación declarada no viable o no rentableCertificado, presupuesto y declaración responsable, según procedaLa excepción debe estar justificada y documentada

La Comunidad de Madrid, en su información revisada en enero de 2026, recuerda además que la adaptación de equipos no remotos está confirmada por la Directiva (UE) 2023/1791. Si se pretende alegar que una sustitución no resulta económicamente rentable, no conviene apoyarse en una conclusión informal: debe analizarse y documentarse con criterio técnico.

Contador individual o repartidor de costes: la red decide

Ambos sistemas sirven para individualizar gastos, pero no miden de la misma forma. El contador de energía térmica integra el caudal y la diferencia de temperatura entre impulsión y retorno, y expresa energía consumida. El repartidor registra la evolución de temperaturas del radiador y del ambiente para obtener unidades de consumo que permiten distribuir proporcionalmente parte del coste entre usuarios comparables.

Comparación entre contador individual de energía y repartidor de costes instalado en un radiador
Un contador mide la energía en el punto de entrada de la vivienda; un repartidor estima la emisión de cada radiador. Representación ilustrativa generada con IA.

Distribución por anillo: contador de energía térmica

Cuando cada vivienda dispone de un único punto de entrada y otro de retorno, el contador puede medir el conjunto de la energía térmica entregada. Es la solución preferente porque proporciona una medición directa en kWh dentro de los márgenes del equipo. Para que el usuario controle su consumo, normalmente se coordina con una válvula de zona y un termostato ambiente o con otra solución de regulación adecuada.

Distribución por columnas: repartidores en los radiadores

En muchos edificios antiguos de Madrid, una misma columna vertical alimenta radiadores de varias plantas y cada vivienda está atravesada por varias columnas. Instalar un contador único por vivienda puede ser inviable porque no existe una acometida térmica individual. En ese caso se colocan repartidores compatibles con cada modelo de radiador y se suman sus unidades ponderadas.

El repartidor no es un contador de kWh ni basta con fijarlo en cualquier posición. Su programación debe considerar las características del emisor y su montaje debe seguir las indicaciones aplicables. También hay que inventariar todos los radiadores: si se sustituye uno, cambia su potencia o se modifica su ubicación, la base de reparto puede necesitar actualización.

Casos en los que no basta con escoger uno de los dos

El anexo I del Real Decreto contempla exclusiones técnicas, entre ellas determinados sistemas monotubo en serie que sirven a más de un usuario, ventiloconvectores, aerotermos y sistemas que no permiten individualizar tanto el consumo como la gestión usuario a usuario. No debe confundirse una dificultad de obra con una exclusión automática. La empresa mantenedora o instaladora habilitada debe identificar el sistema real y emitir la documentación que corresponda.

La telelectura es más que consultar una pantalla

Un sistema de lectura remota debe permitir obtener los datos sin acceder físicamente a cada vivienda y utilizarlos en la liquidación individual. Antes de renovar equipos, conviene pedir por escrito:

  • Marca, modelo, protocolo de comunicación y fecha de instalación de cada dispositivo.
  • Vida útil prevista de baterías y procedimiento de sustitución o renovación.
  • Cobertura radio dentro del edificio y ubicación de concentradores o pasarelas.
  • Frecuencia de captura, conservación y acceso a los datos de consumo.
  • Procedimiento para detectar falta de comunicación, manipulación o avería.
  • Coste por lectura, gestión y liquidación, diferenciando inversión y servicio periódico.
  • Posibilidad de cambiar de proveedor sin sustituir equipos ni asumir costes adicionales.

Este último punto aparece expresamente en el Real Decreto: antes de firmar, el instalador o la empresa de medición debe informar si la tecnología permite cambiar de proveedor sin gastos adicionales. Para una comunidad, esa respuesta afecta al coste de todo el ciclo de vida, no solo al precio del primer año.

Instalación y configuración de un repartidor de costes sobre un radiador de calefacción
La ubicación, la parametrización y la identificación del radiador forman parte de una instalación correcta. Fotografía del archivo de Climatermia.

Cómo se reparten los costes después de medir

Individualizar no significa que toda la factura pase a ser variable. La sala de calderas, las bombas, el mantenimiento y las pérdidas de distribución siguen prestando servicio al conjunto del edificio. El artículo 6 establece una parte variable basada en los datos de consumo y una parte fija asociada al mantenimiento y al calor emitido por las instalaciones comunes.

La norma indica que el coste variable debería situarse entre el 60 % y el 75 %, teniendo en cuenta el criterio técnico del mantenedor. No es un porcentaje que deba copiarse sin estudiar el edificio. La longitud y aislamiento de las tuberías, las pérdidas de distribución, el combustible, los gastos de gestión y la configuración de la central influyen en el reparto razonable.

La liquidación debe permitir entender el cálculo. Entre otros datos, el anexo IV exige precios y consumo real o coste total, lecturas de los repartidores, comparación con el mismo periodo anterior, referencias de consumo y vías de reclamación. Con telelectura, la información y liquidación se proporciona al menos mensualmente durante el periodo de servicio; sin ella, la periodicidad mínima es bimestral mientras resulte aplicable el régimen transitorio.

Medir sin adaptar la instalación puede crear problemas

Cuando muchos vecinos cierran válvulas al mismo tiempo, cambia el caudal circulante y la presión disponible. Por eso el modelo de presupuesto del propio Real Decreto contempla, cuando sean necesarios, el equilibrado hidráulico, la variación de velocidad de la bomba, válvulas de presión diferencial y by-pass. La individualización debe coordinarse con la puesta a punto de la sala de calderas y con el comportamiento real de la red.

Los usuarios también necesitan medios para regular. En redes por columnas suelen emplearse válvulas termostáticas en los radiadores; en anillo puede instalarse una válvula de zona asociada a termostato. El equipo de medida registra o estima consumo, pero no controla por sí solo la temperatura. Si un edificio ya sufre diferencias entre portales o plantas, conviene diagnosticar la distribución desigual de la calefacción central antes de atribuir cada desviación al comportamiento de los vecinos.

Checklist para la comunidad antes de contratar

  1. Recuperar la documentación existente. Contratos de lectura, inventario de equipos, fechas de montaje, actas, facturas, certificado de exclusión o presupuesto reglamentario.
  2. Levantar el esquema real. Confirmar si la distribución es por anillo, columnas o una solución mixta; contar radiadores y localizar válvulas, montantes y puntos de entrada.
  3. Comprobar la situación normativa. Distinguir entre equipos antiguos sin telelectura, sistemas posteriores a 2020 y ausencia total de individualización.
  4. Revisar regulación e hidráulica. Evaluar válvulas, bomba, presión diferencial, caudal mínimo y equilibrado.
  5. Comparar el coste completo. Separar compra o alquiler, instalación, comunicaciones, lecturas, liquidaciones, mantenimiento, baterías, incidencias e impuestos.
  6. Verificar la portabilidad del servicio. Pedir una respuesta expresa sobre cambio de proveedor, acceso a datos y sustitución de pasarelas o dispositivos.
  7. Definir el reparto. Fijar con criterio técnico la parte fija y variable, el tratamiento de locales vacíos y el procedimiento ante equipos sin lectura.
  8. Planificar accesos y puesta en marcha. Comunicar fechas, identificar cada emisor, documentar números de serie y validar lecturas antes de la primera liquidación.
Técnico revisando las lecturas de un repartidor de costes instalado en un radiador
La puesta en marcha debe relacionar cada dispositivo con su vivienda y radiador y comprobar que comunica correctamente. Fotografía del archivo de Climatermia.

Ejemplo práctico en una comunidad de Madrid

Una comunidad de 48 viviendas tiene calefacción central por columnas y repartidores instalados en 2018. El administrador sabe que las lecturas se recogen una vez por temporada, pero el contrato no aclara si los equipos transmiten a distancia ni qué ocurriría al cambiar de empresa.

El primer paso no sería pedir 200 dispositivos nuevos a ciegas. Habría que identificar modelos y números de serie, comprobar su capacidad de telelectura y la cobertura, revisar el contrato de servicio y confirmar si la infraestructura puede reutilizarse. Después se comprobarían válvulas termostáticas, bomba y presión diferencial, porque una mayor regulación de los usuarios modifica el funcionamiento hidráulico.

Si los equipos no pueden adaptarse, la propuesta debe incluir sustitución, pasarelas, instalación, alta, lecturas y liquidación. También conviene aprobar el criterio de costes fijos y variables antes de la primera factura. El ejemplo es orientativo y no describe una instalación concreta ejecutada por Climatermia.

Preguntas frecuentes

¿Todos los edificios con calefacción central deben cambiar equipos antes de 2027?

No. La fecha afecta específicamente a los sistemas de contabilización que ya estaban instalados cuando entró en vigor el Real Decreto y no permiten lectura remota. Los equipos posteriores ya debían ofrecerla. Un edificio sin sistema debe revisar su obligación y la documentación aplicable; 2027 no sustituye los plazos iniciales.

¿Un repartidor de costes mide kWh?

No como un contador de energía térmica. Registra magnitudes asociadas a la emisión del radiador y genera unidades que, con los factores de evaluación correspondientes, permiten repartir proporcionalmente la parte variable. Por eso todos los emisores deben estar bien identificados y parametrizados.

¿Qué sistema corresponde a una calefacción por columnas?

Cuando no existe una única entrada de calefacción por vivienda, suele recurrirse a repartidores en los radiadores. La decisión debe confirmarla una empresa habilitada porque hay instalaciones monotubo, emisores y configuraciones excluidos o que requieren un análisis específico.

¿Las válvulas termostáticas son lo mismo que los repartidores?

No. La válvula regula el paso de agua y ayuda al usuario a controlar la temperatura; el repartidor estima la emisión del radiador. Medición y regulación son funciones complementarias.

¿La comunidad puede cargar el 100 % del combustible según las lecturas?

No debería ignorar los costes comunes. El Real Decreto prevé una parte fija y otra variable, y señala como referencia que la variable se sitúe entre el 60 % y el 75 %, considerando el criterio técnico del mantenedor y las características del edificio.

¿Quién debe realizar la instalación?

Los elementos exigidos por el Real Decreto deben ser instalados por empresas instaladoras habilitadas conforme al RITE. La comunidad debe conservar el presupuesto, inventario, documentación de puesta en marcha y reglas de liquidación.

¿Se puede cambiar de empresa de lectura?

Depende de la tecnología y del contrato. La empresa debe informar antes de la firma si el cambio de proveedor es posible sin gastos adicionales. Conviene verificar protocolos, acceso a datos, propiedad de pasarelas y condiciones de baja.

Conclusión: revisar ahora evita decidir con prisas

Para llegar a 2027 con una solución correcta no basta con cambiar aparatos. La comunidad debe saber qué red tiene, qué equipos están instalados, si realmente ofrecen telelectura, cómo se regulan los radiadores y cómo se transformarán los datos en una liquidación comprensible. Esa revisión también permite detectar dependencias contractuales y actuaciones hidráulicas que podrían quedar ocultas en un presupuesto limitado al suministro de dispositivos.

Climatermia trabaja desde 2005 en instalaciones de calefacción central y en su mantenimiento y reparación en la Comunidad de Madrid. Si vuestra comunidad necesita revisar contadores, repartidores, regulación o la adaptación a telelectura, podéis solicitar una evaluación técnica aportando el número de viviendas, el esquema de distribución y la documentación disponible.