Cuando llega el verano y las temperaturas en Madrid superan los 35 °C, la primera pregunta que se hace quien tiene —o está pensando en instalar— una aerotermia es siempre la misma: ¿sirve también para enfriar la casa? La respuesta es sí, y con una eficiencia que sorprende a muchos.
La aerotermia no es solo un sistema de calefacción. Es una bomba de calor reversible que, en verano, invierte su ciclo para extraer el calor del interior de la vivienda y expulsarlo al exterior. El resultado: una vivienda fresca, sin el ruido de los splits y con un consumo eléctrico muy inferior al de un sistema de aire acondicionado convencional.
Cómo funciona la aerotermia en verano
El principio es el mismo que en invierno pero a la inversa. En lugar de captar calor del aire exterior para calentarlo y distribuirlo dentro, la bomba de calor extrae el calor del interior de la vivienda y lo expulsa afuera. Este proceso es termodinámicamente muy eficiente: por cada kWh eléctrico consumido, el sistema mueve entre 3 y 5 kWh de energía térmica, según las condiciones del día.
Este ratio de eficiencia se llama EER (Energy Efficiency Ratio) en modo refrigeración, y en los equipos modernos como la Daikin Altherma suele estar entre 3 y 4 en condiciones estándar. Dicho de otro modo: la aerotermia consume entre un 60 y un 70 % menos electricidad que un sistema de expansión directa convencional para producir el mismo efecto de refrigeración.
Cómo distribuye el frío: tres sistemas diferentes
Aquí es donde radica la clave del rendimiento real en verano. La aerotermia puede distribuir la refrigeración de tres maneras distintas, y no todas funcionan igual de bien en todos los casos.
1. Suelo refrescante
El suelo radiante que en invierno calienta la vivienda puede funcionar en verano en modo refrescante, circulando agua fría —entre 16 y 18 °C— por los circuitos del suelo. El resultado es una sensación de frescor suave y muy uniforme, sin corrientes de aire ni ruido.
Sin embargo, el suelo refrescante tiene limitaciones importantes que conviene conocer antes de confiar en él como único sistema de refrigeración. Funciona bien únicamente en viviendas bien aisladas y con una incidencia solar baja o moderada. Si la vivienda tiene grandes ventanales orientados al sur o al oeste, techos poco aislados o una envolvente que no retiene bien el fresco, el suelo refrescante no es capaz de compensar las ganancias de calor del exterior y el confort en los días más calurosos será insuficiente.
En esos casos, es necesario complementarlo con fancoils o, directamente, optar por un sistema de expansión directa.
2. Fancoils
Los fancoils son unidades interiores —de techo, de suelo o de pared— que distribuyen el agua fría producida por la aerotermia soplando aire tratado al interior. Son más rápidos que el suelo refrescante a la hora de bajar la temperatura y permiten regular la temperatura habitación por habitación.
La combinación aerotermia + fancoils es una solución equilibrada para viviendas que no cumplen al 100 % los requisitos del suelo refrescante pero que quieren mantener un único sistema integrado de climatización.
3. Expansión directa (la más recomendada en casos exigentes)
Cuando la vivienda tiene alta carga solar, escaso aislamiento o necesidades de refrigeración intensas, el sistema más recomendado es combinar la aerotermia con equipos de expansión directa: unidades de tipo split o conductos que utilizan el circuito frigorífico directamente, sin pasar por el circuito de agua.
Este sistema responde más rápido a los picos de calor, alcanza temperaturas más bajas y no depende del nivel de aislamiento de la vivienda. En Madrid, donde los veranos son secos y con muchos días por encima de 38 °C, es la opción más fiable para garantizar el confort en cualquier tipo de vivienda.
¿Cuánto ahorra la aerotermia frente al aire acondicionado tradicional?
El ahorro depende de la comparación que se haga, pero los datos son claros. Un split convencional de alta gama tiene un EER de alrededor de 3,5. Una bomba de calor aerotérmica moderna puede superar ese valor incluso en condiciones de verano, pero la diferencia real se nota en el consumo global del sistema, porque la aerotermia también produce el agua caliente sanitaria (ACS) durante el verano de forma casi gratuita.
En verano, mientras la bomba de calor extrae el calor del interior de la vivienda, ese calor se puede aprovechar para calentar el depósito de ACS. El resultado es que el agua caliente de la ducha en julio y agosto prácticamente no cuesta nada. Esto supone un ahorro adicional de entre 20 y 40 euros al mes en el recibo de la luz, según el tamaño de la familia y el consumo habitual de agua caliente.
En conjunto, una vivienda que sustituye un sistema de calefacción por gas más splits de aire acondicionado por una aerotermia bien dimensionada puede reducir su factura energética anual entre un 40 y un 60 %.
¿Es la aerotermia suficiente para refrigerar en Madrid en verano?
Madrid es una de las ciudades con más horas de sol de Europa y unas de las olas de calor más intensas de la Península. Eso exige que el sistema de refrigeración esté bien dimensionado y que el sistema de distribución del frío sea el adecuado para cada vivienda.
Con un buen dimensionado y el sistema de distribución correcto —suelo refrescante si la vivienda es eficiente energéticamente, fancoils o expansión directa si no lo es— la aerotermia es perfectamente capaz de mantener el confort en los días más calurosos del verano madrileño.
La clave está en no asumir que todos los sistemas son iguales ni que el suelo refrescante funciona en todas las viviendas. Un estudio previo de la envolvente térmica de la vivienda es imprescindible para elegir el sistema correcto.
¿Cuándo es el mejor momento para instalar aerotermia en Madrid?
Aunque pueda parecer paradójico, el verano es un buen momento para planificar e instalar una aerotermia. Los plazos de entrega de equipos y la disponibilidad de instaladores son algo mejores que en otoño, cuando la demanda se dispara por el inicio de la temporada de calefacción.
Además, quien instala ahora puede disfrutar del ahorro en refrigeración y ACS durante los meses de julio, agosto y septiembre, y llegar al invierno con el sistema ya rodado y optimizado.
Si estás pensando en dar el paso, en Climatermia llevamos años instalando aerotermia en viviendas y comunidades de propietarios en Madrid. Estudiamos cada caso de forma personalizada para recomendar el sistema de distribución más adecuado y dimensionar correctamente el equipo. Puedes consultar todos los detalles en nuestra página de instalación de aerotermia en Madrid.
Conclusión
La aerotermia refrigera tu casa en verano de forma eficiente, silenciosa y con un consumo eléctrico muy inferior al del aire acondicionado tradicional. El sistema de distribución del frío —suelo refrescante, fancoils o expansión directa— debe elegirse en función del nivel de aislamiento y la carga solar de la vivienda. Con el sistema correcto y un buen dimensionado, es perfectamente posible mantener el confort en Madrid incluso en los días más calurosos, mientras se ahorra entre un 40 y un 60 % en la factura energética anual.